El morrón asado es un clásico que no siempre sale bien cuando lo compramos hecho. Acá está esa versión que probás en una buena pizzería y te preguntás por qué en casa nunca queda igual. Hay una técnica, hay un punto… y acá lo respetamos.
Carnosos, intensos y equilibrados, son ideales para montar en un sánguche, acompañar carnes o sumar carácter a cualquier plato. Se conservan en aceite de primera calidad, con romero, ajo y pimienta negra. Según disponibilidad, puede tratarse de la versión asada en leña o la alternativa cuidadosamente elaborada: ambas mantienen el mismo criterio de sabor y calidad.